domingo, 7 de diciembre de 2014

XI


Mañana pienso pintarte
los labios color otoño,
para que hagan juego
con las hojas de los árboles
que pisas cuando caminas
y me miras de reojo
para que te siga los lunares.

Mañana pienso perderme

en tus ojos azul invierno,
y arroparme con tus pestañas
que me protegen del frío
cuando la nieve tapa tus colinas
y cae por la curva de tus caderas.

Mañana pienso besarte

donde guardas la primavera,
hasta que te florezcan las canas
y la corriente se lleve tus penas,
y la vida dé dos vueltas de campana
sobre la tangente de tus piernas.

Mañana pienso descubrir

el diluvio de verano
que tienes entre las piernas
y en el que me ahogo
cuando tu cama se convierte
en un campo de batalla
y solo pienso en beberte entera.

Porque mañana,

las cuatro estaciones
pasarán por tu cama,
pero hoy, puedes empezar
por dejarme salvarte el alma.