sábado, 21 de junio de 2014

IV


Vuelo como hacían los pájaros 
que siempre se posaban en tu espalda. 
Los que cantaban de alegría 
al ver la belleza de tu cuerpo. 

Y ahora. Ahora solo beben de los lagos 
que han formado las lagrimas que salen 
del centro de nuestros corazones. 
Agua salada sabor a sentimientos frustrados. 
A distancia a pesar de tenernos enfrente 
y poder tocarnos con los labios. 

Y ahora. Ahora ya no soy el mismo. 
Y es que cuando tu mundo se parte en pedazos,  
solo queda la posibilidad de romperte con él 
y pegarte de la mejor forma que recuerdas. 
Dándote cuenta de las piezas que han sobrado 
y que no sabes donde colocar. 

Y así uno empieza a sentirse vacío. 

Y que jodida es esa sensación cuando la mano de la que esperabas ayuda 
te ha dado el golpe que te ha hecho caer del todo.
Y que jodido es quererla como si no te hubiese destrozado el alma.
Como si no mezclases cada semana el alcohol
con un pizca de sentimientos por ella.

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