domingo, 23 de noviembre de 2014
X
Cierro los párpados para sentirte aquí.
Y te juro que aún noto tus uñas en mi espalda
buscando unas alas que no tengo,
y que te empeñaste en encontrar
en otros cuerpos.
Los suspiros que no pude robarte,
y que acabarán en la piel
de desconocidos
que no sabrán leerte los labios.
Desconocidos que no te habrán visto
tocar la guitarra semidesnuda
y con la voz temblorosa
a los pies de tu cama.
Y yo sigo aquí con mis sentimientos
tirados en el suelo, sin recoger,
por si un día vuelves
y me dejas descubrirte las cosquillas.
Me dejas volver a patinar sobre tus piernas,
morderte la nariz,
comerte los sentimientos
que nunca dejaste salir.
Y es que de todas las partes del mundo
en las que podría estar,
no se me ocurre lugar mejor
que tu cuerpo desnudo al dormir.
Y admito que deje
algún punto de tu cuello sin morder,
algún lunar sin contar,
y alguna curva de tu cuerpo sin moldear.
Por eso te digo
que yo seguiré aquí,
por si llega el frío
y necesitas que alguien te arrope los huesos.
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