XIII (o el naufragio de un barco)
Que difícil se hace llorar
cuando estás seco por dentro.
Cuando océanos de letras
separan tus labios de los míos
tirando por la borda
cualquier tipo de alegría
como quien se deshace
de lo que ya no sirve.
Cuando el tequila
te escupe a la cara verdades
difíciles de digerir,
como que tú
no dormirás más a mi lado,
que el olor de tu pelo
ya no vivirá de ocupa
en mi almohada,
ni tus besos serán
los responsables de darme
las mejores "Buenas noches"
y revivirme en las mañanas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario